Conociendo a nuestros formadores……. Bryan

Conocer la historia de Bryan es aprender de alguien que ha luchado por su sueño, que ha tenido claro sus objetivos y que nunca ha desfallecido en su intento de conseguirlos. Sin ninguna formación previa en peluquería y sin antecedentes familiares en este sector es difícil terminar convirtiéndote en un referente. “Desde que llegué con 4 años a España desde Ecuador siempre he sido mal estudiante”, lo que provocó que con 18 años su padre le diese opción de dejar los estudios a condición de empezar a trabajar y ganarse la vida. “Empecé a trabajar en el campo y a ganar mucho dinero”, siendo bastante feliz durante algunos meses, “hasta que me corté un dedo por quitarme los guantes y me tuvieron que coser sin anestesia”. A veces, las circunstancias más extrañas nos hacen dar un cambio radical en nuestra vida, y así nos lo cuenta Bryan “como estaba en casa sin poder hacer nada, cogí una máquina de cortar el pelo y mi hermano pasó a ser mi primer cliente, gustándole tanto que también se lo terminé cortando a mi padre”

 

Una vez descubierta su verdadera vocación y un trabajo que realmente le gustaba, “arriesgué todos mis ahorros para poder apuntarme a una escuela de peluquería” de la que tuvo conocimiento gracias a un folleto publicitario. “Creí que solo iba a aprender barbería, pero el primer día me dijeron que me iban a enseñar a poner rulos”. Aunque el inicio no fue el esperado, rápidamente empezó a destacar entre los alumnos del curso, tanto en el corte para mujeres como para hombres, “ellas pedían constantemente que les cortase yo”.  Poco a poco, empezó a descubrir un mundo que le apasionaba y en el que empezaba a despuntar siendo solo un alumno. “Durante los nueve meses que duraba el curso le puse el 100% de ganas, sin salir a desayunar ni a almorzar para poder seguir aprendiendo, así mañana y tarde, día tras día”.

 

A partir de finalizar el curso, a Bryan le ofrecieron varios puestos en diferentes salones, “el primero de todos para quedarme en el salón del director del curso”. No obstante, y en su afán de seguir creciendo y aprendiendo de otros profesionales trabajó en varios salones de diferentes poblaciones como Torre Pacheco “donde no me dieron de alta y cobré 200€ por un mes de trabajo” o Cartagena “donde aprendí a madurar y tuve la suerte de aprender mucho de un comercial”, para finalmente volver a sus orígenes y trabajar en Los Alcázares junto al que había sido su maestro.  Confiesa que aprendió mucho de él, que le ayudó a valorarse más como persona y como profesional, y me enseñó algo que jamás he olvidado y que ha formado parte de su vida desde entonces “formarse es lo más importante, ya que nunca vas a saber lo suficiente en peluquería”. Después de unos años, “decidí que me la jugaba, para lo cual mi padre compró un bajo para mí y me ayudó a reformarlo, aunque durante los meses que duró la obra convertí el patio de mi casa en un salón de peluquería.”

 

Su salón unisex situado en Los Alcázares sigue abierto tres años después, con una clientela mayoritariamente joven y después de haber sufrido unas riadas que anegaron la población y muchos meses de pandemia. “Tras tener que llegar a acuerdos con algunos empleados, ahora estoy otra vez solo”, aunque no descarta volver a crecer. Bryan nos transmite su entusiasmo por haber conseguido por fin “no tener que poner ni un rulo”, aunque su clientela sigue siendo mayoritariamente femenina, pero “buscan otras cosas en mi salón, color, mucho color, balayage, … cosas diferentes”. En su apuesta decidida por ofrecer servicios, productos y acabados diferentes, hace un par de años “me gasté mucho dinero para poder trabajar con productos de Mounir, de los que tengo la exclusividad en mi zona, y que me permiten completar a los de la gama de Revlon, marca con la que también trabajo”

 

Bryan nos transmite su dinamismo, su afán por seguir aprendiendo, por seguir formándose a la vez que pone sus conocimientos al servicio de otros profesionales. Por ello, desde hace algún tiempo viene realizando diferentes cursos en nuestra asociación, formando a nuestros asociados principalmente en degradados para caballeros, “y en todo tipo de trucos para perfeccionar la técnica”. “intento adaptarme a las necesidades y conocimientos de los que viene a mis cursos”, ya que sea cual sea el nivel de cada uno “siempre hay algo que aprender y enseñar”. Es por ello, que el número de asistentes a las formaciones de Bryan realizadas en nuestras instalaciones ha aumentado exponencialmente, “llegando a doblar el número de asistentes entre unas y otras “.

 

  • ¿Qué destacas de nuestra Asociación?

Es una gran oportunidad para crecer como profesional, sobre todo por el nivel de los cursos que se realizan.

  • ¿Destaca un servicio diferente de tu centro?

Somos una peluquería sin estereotipos, siendo profesionales venga quien venga y nos pidan lo que nos pidan.

  • ¿Qué marcas encontraremos en tu centro?

Revlon, y la que me hace diferente Mounir.

  • ¿A qué famoso te gustaría peinar?

He tenido la suerte de peinar a muchos jugadores de fútbol, sobre todo del Cartagena, y a muchos de los más famosos DJ´s.

  • ¿El peluquero nace o se hace?

Sin duda, peluquero se nace, pero es fundamental e imprescindible que se siga haciendo toda la vida. Hay que hacerse cada vez más profesional a través de las formaciones. Cuanta mas formación recibes, más profesional eres, y es que siempre hay nuevas técnicas que aprender.

  • ¿Una última reflexión?

Nunca vas a saber lo suficiente